¿Qué más podemos pedir si hay cine en el mundo?
Platicando sobre el cine comercial.
En recientes años hemos visto cine comercial que ha
superado las expectativas de lo malo que puede ser una película en todos sus
aspectos. Nos ha hecho reir sin la intención de hacerlo, nos ha hecho salirnos de la sala a mitad de la película, nos ha hecho maldecir por haber gastado demasiado dinero en algo que no valía realmente la pena y hasta nos ha hecho pensar "mejor la hubiera descargado de internet".
Aquí intentaremos ver cuales son los puntos clave del problema de un cine (comercial) que década tras década ha ido decayendo -intelectualmente- con la, aparente, única misión de hacerlo digerible y vendible.
Blockbusters:
¿Qué es un blockbuster?
Un blockbuster es una producción cinematográfica hecha
especialmente para la reproducción en masa y por ende entretenimiento. Esto tuvo su auge en la década de los 80’s y
90’s con películas como Terminator 2, Star Wars, Jaws, Back To The Future, Men
In Black, y muchos más.
Hemos visto más arraigado este concepto conforme avanza
la industria cinematográfica ya que ahora los blockbuster tienen un presupuesto
desmesurado.
Un claro ejemplo de esto es Mad Max, ya que la película
de 1979 contó con 350,000 dólares y, en cambio, el remake de 2015 costó 150,000,000
dólares .
Y no es que tenga algo de malo hacer blockbuster, el
problema es que ahora los gigantes de la industria invierten más tiempo en
realizar blockbuster que en fijar atención en películas con contenido que
trascienda realmente.
Reciclaje:
¡Peor caso aún que realizar blockbuster es realizar un
remake del blockbuster!
Tan solo en estos últimos diez años han reciclado tantas
películas (blockbusters o no) para intentar convertir cada película en una
franquicia gigante como Terminator, Jurassic World, Toy Story, Mad Max,
Poltergeist, Carrie, Star Wars, etc..
Porque claro la gente ya sabe lo que va a ver, ya está
familiarizado con la historia, la trama, añadido al sentimiento de nostalgia
que te arraigan en todos los trailers que puedes ver antes de que salga esta “continuación
tan esperada por todo el mundo”.
Así que ya saben, en unos años veremos precuelas perdidas
o secuelas “muy esperadas” de The Hunger Games: Todo fue un sueño, Harry Potter:
La verdadera historia de los padres de Harry o hasta Rapido y Furioso: El hijo
perdido de Toretto.
Argumento y dirección:
Bueno, digamos que ya sea que se les ocurra hacer un
remake o hacer una película “original”, el argumento de este, parece que tiene
que ser tan débil que hasta de risa. Y esto es algo generalizado, me ha tocado
entrar a las salas de cine de terror, o de acción y ver a la gente reírse y
burlarse de la película que están viendo. El grado de comedia involuntaria es
altísimo y ridículo.
Simplemente hay películas que no tienen pies ni cabeza,
no entiendes nada, la historia no solo es mala, sino que es inconclusa. Por
otro lado los encuadres, los recursos de cámara lenta en escenas de acción, o
el clásico “el fantasma sale detrás de cualquier persona”, el excesivo uso del
CGI, la falta de creatividad ante la demanda de sorpresas y demás cosas que
dejan mucho que desear.
Entiendes como espectador que la intención de la película
es entretener y divertir, pero ¿Realmente tienen que ser tan inconsistentes,
predecibles y vacías?
Precio:
Entonces decides ir a ver cualquier película en cualquier
plaza comercial solo para pasar el rato, ya no te importa realmente lo que vas
a ver, así que llegas y cuando te dispones a comprarlo, el chavo que está
enfrente de ti te dice que son 60 pesos
o más por tu boleto.
Y esto no es el precio más caro que puede alcanzar un
boleto, si le añadimos que la puedes ver en 3D, en 4DX, CINEQUETIENEMASCUADROSPORSEGUNDO,
CINEQUESUENAUNPOQUITOMEJOR, CINECONUNASBUTACASMASCOMODAS,
CINECONLAPANTALLAMASGRANDE y así muchas otras variantes que en la mayoría de
ocasiones no son realmente notorias o hacen una diferencia fundamental.
Y ahí no termina todo porque digamos que se te antojan
unas palomitas y un refresco. Entonces te enteras que puedes comprarlas solas o
en paquete y que cada paquete no cuesta menos de 100 pesos, entonces decides
comprar las palomitas y el refresco sin paquete, pero esto te dará como
resultado un ahorro de algo así como 10 o 20 pesos. Y realmente por haber ido
al cine gastas en promedio de 80 a 120 pesos por persona.
Este último punto es relevante porque a pesar de no estar
en la producción de una película nos dice que no nos estamos acostumbrando solo
a ver cine frío, falso, empobrecido y carente, sino que también cada día
pagamos más por verlo. El cine comercial es tan malo como caro.
En conclusión esta nota invita a la reflexión del cine que
vemos, del cine que nos bombardea con avances, con anuncios, con entrevistas,
del cine que cada día se empobrece más y nos deja con la insatisfacción
necesaria para esperar la siguiente película del mismo estilo. Es una
invitación a exigir más por un cine que nos deje algo, que nos deje risas
sinceras e intencionadas, que nos haga reflexionar o simplemente nos entretenga
de una manera inteligente y consistente.
Córdova.