Ejército de niños
su maldad asemeja una bomba
atómica
su barco,
se eleva por los cielos,
convierte ríos en riachuelos.
Holocausto del siglo XXI.
El capitán es un gigante de
diez pies,
con amenazadores tentáculos en
la espalda.
Puede saltar decenas de
metros,
no es casualidad que en su
barco haya 100 féretros.
Ejercito de niños
de mentes violadas
de ideas filtradas
de inocencia robada.
Los héroes fueron asesinados,
solo queda una nube de
felicidad
que se eleva y pierde su
intensidad.
La autoridad roba mis
provisiones,
Con ellas mi máquina de
canciones.
¡NIÑOS!
¡NIÑOS DEL HOLOCAUSTO!
¡NO ACABEN CONMIGO!
La anciana de un solo ojo
que me amenaza con su despojo,
dice que no hay sitios para
ocultarse,
advierte que la tormenta
vendrá pronto.
Pero el capitán no perdona,
ese monstruo no es un persona.
Dicen que habita en las
montañas,
en una vieja casona.
A una milla se lee
"Prohibido entrar a esta
zona”
-Figueroa-