Comienzo de un viaje inconcluso.
Una vez vi pasar una idea y se esfumó cual delirio de una mente ordenada.
Así mismo dejó su huella y me propuse a saber sobre que había sido. Pues había pasado tan fugaz que al son de mi mirada guiñó el ojo y me dijo adiós.
Empapado de curiosidad comencé a caminar y pensaba de vez en vez las historias sobre esa idea. Todos tenían historias sobre esa idea, al parecer era la idea mas famosa. Parecía que solo yo desconocía la idea y al mismo tiempo mis sueños sugerían tener recuerdos de ella.
Pasé a lado de un árbol y éste me dijo que fuera atrevido, que me fijara en cada suelo pues mis pies no eran perfectos pero que mis pies me permitían avanzar. Entonces seguí.
Fui pasando montañas, ríos y colores. Todo me parecía haber sido creado por algo tan perfecto que podía haber cometido un error y éste habría sido igual de bello.
Mis pies dolían después de un tiempo, comenzaban a cansarse. Decidí parar.
Tomé agua y el sabor parecía susurrarme algo en el paladar.
- "Toma mucha agua, cuando te acerques al final del camino no encontrarás tanto como ahora."
Eso fue lo que me decidí a hacer, pero algo me alejaba. Era el viento que a empujones me decía que regresara al camino y siguiera caminando, pues no encontraría camino tan hermoso como el que tenía para seguir.
Y seguí tomando agua.
Cuando regresaba al camino mis pies no sentían nada. Se supone que debía sentir la misma atracción al suelo, el mismo deseo inundante pero algo en el suelo me hizo sentir diferente.
Cuando seguí caminando el camino se había vuelto mas rocoso, y me lastimaban mas los pies.
Y sin darme cuenta, cada día el camino se hacía mas estrecho, mas rocoso. El temporal bueno había pasado y solo me quedaba esperar sentado que algún día el camino mejorara, para seguir avanzando y poder llegar al final de mi camino y conocer mi idea, pues mi idea era lo que me había llevado hasta ahí y mi único deseo era conocerla y hacerla mía.
Mía por fin.
Córdova.